Macedonio Fernández Profiled in La Jornada

A couple weeks ago La Jornada had several long articles about the Argentine author Macedonio Fernández one of Borges great friends and mentors. He was quite a character and his literary ideas are still unique. Open Letter Press brought out his The Museum of Eterna’s Novel a few years ago. It is called a novel, but it is full of prologues and is quite strange. Any ways, the La Jornada articles are definitely worth reading.

En un cuaderno inédito, hacia 1939, Macedonio Fernández anota: “Artistas: el inventor de colmos de Importunación –El extremador de redondeces.” En arte, según esto, habría dos posibilidades: a) importunar, perturbar inventando algo nuevo; b) agradar perfeccionando lo ya inventado. Dos extremos, dos programas para el arte: la ética de la invención, la estética del pulir y redondear. Claro que esos extremos –inventar, redondear– en cierto modo se dan en toda obra de arte. Por un extremo, la obra de arte se aproxima a lo “ilegible”, corre el riesgo de inventar hasta el punto de hacerse invisible, al diferir al futuro sus condiciones de inteligibilidad; por el otro, se expone a la redundancia, a agotarse en la nitidez de lo que meramente agrada en el presente. En las letras latinoamericanas (y más allá de ellas) pocos se entregaron al extremo de la invención de manera tan colmada de futuro como Macedonio Fernández.

Libro de mal amor by Fernando Iwasaki – Reviewed at La Jornada

La Jornada has a review of the Mexican republication of the Libro de mal amor by Fernando Iwasaki. The book was originally published in Spain, where Iwasaki lives, in 2001. Iwasaki can be quite funny and I have read one of his more recent books, España, aparte de mi, estes premios. This book sounds funny and interesting.

Fernando Iwasaki (Lima, 1961) es un autor que no goza de la fama que merece. Tal vez porque siempre ha escrito lo que le ha venido en gana sin afán de satisfacer a los lectores. Él mismo nos dice que “no cree en la escritura como texto de representación, sino como texto de presentación”.

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Primero: cada una de las diez veces Fernando se enamoró de la mujer más bella del mundo. ¿Hay forma de que no sea así? Enamoradizo a más no poder, el personaje y narrador siempre supo entregarse por completo. Para ello requería ser seducido por una mujer que valiera la pena. Cada una de ellas lo valía por completo. ¿Se puede amar de otra forma? Parece ser que no.

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La lista continúa. Pero la suma de las virtudes de este libro sólo sirve para evidenciar algo: reírse de uno mismo sirve para hacer literatura, para desmitificar el amor y para, en una de ésas, lograr presentarlo como sólo las palabras lo pueden hacer.

Agustín Yáñez – An Appreciation in La Jornada

It has been years since I read Agustín Yáñez’s The Edge of the Storm (Al filo del Agua), a book I quite liked when I read it. It was one of the first works of Mexican Literature I read. Roger Vilar has a nice impressionistic appreciation in La Jornada. One that gives you a sense of the power of the book.

Agustín Yáñez nos dotó de una de las criaturas más sorprendentes dentro del bestiario místico. Digno de aparecer en los manuscritos de algún monje alucinado de Auvernia o en el espejo de un druida de la Isla de Ávalon, Gabriel, el campanero de Al filo del Agua, vive en la mudez y el silencio al que lo condena el párroco del pueblo. Aislado de todos, sin conocer otra cosa que la torre del templo, el adolescente ejecuta la rutina misteriosa de ascender cada día por la tortuosa escalera. Es un viaje lento, que inicia en la madrugada, bajo el peso secular del latín y las invocaciones. Ve cada piedra cubierta de telarañas, el agua y los murciélagos circulando por venas invisibles. Un pueblo de espíritus sin boca vive en las vigas. Sus ojos son brillantes y usan gorros frigios. Siempre padecen la sed de ríos ausentes. El tumulto de las cataratas punza las sienes de Gabriel cuando sale a la luz. Frente a sus ojos tiene las campanas y abajo la marea de los inmensos desiertos azules del maguey. Es Jalisco. La materia parece diluirse. …

Interview With Antonio Gamoneda in La Jornada

La Jornada has a long interview with the Spanish poet Antonio Gamoneda.

–Sé que has publicado un libro de memorias. Quiero preguntarte acerca de tu visión de España, de esa España de la Guerra civil que te tocó vivir en la más tierna infancia y después en la postguerra, en la que seguramente tuviste más conciencia de sus significados sociales y emocionales. ¿Cómo se ve esa historia personal y colectiva desde la perspectiva actual de una España del bienestar y el desarrollo?

–Yo nací en Oviedo, en 1931. Mi padre murió en 1932 y en 1934 abandonamos Asturias porque mi madre (Amelia Lobón) padecía asma y le habían recomendado que se fuera a León. La Guerra civil comenzó en 1936. Para entonces tenía cinco años. León no era una zona de combate pero sí de represión. Era una ciudad de cárceles, de campos de concentración, de prisioneros. Era una atmósfera, en ese sentido, más densa y desoladora que la propia guerra. A esa edad yo quería aprender a leer pero las escuelas estaban cerradas. En casa había un solo libro, de poesía por cierto, cuyo título era Otra más alta vida, y su autor era nada menos que mi padre. Molestando a todo el mundo preguntaba por el significado de las letras, de las sílabas y luego de las palabras. Aprendí a leer en un libro de poesía. Es decir, a los cinco años arribé a la capacidad de leer y al conocimiento simultáneo de la poesía, de ese otro lenguaje que es la poesía, en medio de aquel horror de la guerra y el cautiverio. Cuento primero la experiencia positiva de tener acceso a la lectura y la escritura, y del conocimiento de ese otro lenguaje; es decir, de ese pensamiento interior que tiene una semántica impredecible y que se corresponde con un pensamiento articulado rítmicamente, como hacen los niños sus descubrimientos, sin sorprenderse de nada, y yo no me extrañé. El hecho terrible fue que en 1936 nací a la conciencia, infantil todavía, de los hechos sangrientos que se producían sobre todo en aquel barrio, El Crucero, único barrio obrero de León y por tanto de más significado de izquierdismo político. La represión era brutal, aparecían muertos en las calles, las cunetas, en las orillas de los ríos. La muerte violenta llegó a convertirse en algo normal, cotidiano. Yo veía pasar debajo de mi balcón cuerdas larguísimas de prisioneros. En términos infantiles podía ser algo, permíteme la palabra, una preconciencia de los hechos sociales y sangrientos que se producían a mi alrededor. Cuando alcancé los dieciséis años de edad, esta conciencia adquirió un carácter ideológico y me colocó, digamos, modestamente, en lo que podríamos llamar la difícil resistencia a la dictadura.

 

 

Concha Urquiza A Modern Mystic Poet from Mexico’s Past

La Jornada has an long appreciation for the Mexican poet Chocha Urquiza, who died young at the age of 35. Her story is turbulent and full of activity as seems to happen with many Mexican artists of the time. At first writing poetry with vanguard poets and joining the communist party, she latter moves to the US to work in the publicity department of MGM. Returning to Mexico a few years latter she returns to the university, and later allies herself with Catholic groups. In 1945 she drowns off Ensinada. Her work is marked by a conflict between mysticism constrained and directed by Catholicism and her ideas about physical love, androgyny, and other transgressive ways of living. The brief description below describes her ideas well. In her poems (which you can read here in Spanish), you can get a sense of that. Of course, nothing is in English and probably never be.

La explicación es obvia. La irrupción de Dios en el alma es un acontecimiento inefable, para el que no existen palabras. Se encuentra, como lo dice ese espléndido tratado de la vida mística, La nube del desconocimiento, “entre el silencio y la palabra”. Mientras el empleo de cualquier vocablo “presupone –dice Borges– una experiencia compartida de la que el vocablo es símbolo. Si nos hablan del sabor del café es porque ya lo hemos probado, si nos hablan del color amarillo, es porque ya hemos visto limones, oro, trigo y puestas de sol”. Para sugerir la inefable experiencia de Dios, los místicos se ven obligados a recurrir a la tradición que reescriben con metáforas prodigiosas que hablan de embriaguez y de amor carnal. Esa experiencia lleva el impreciso y ambiguo nombre de deseo. Todos lo experimentamos, pero sólo los místicos que tienen el don de la poesía, encuentran en él el signo de Dios y de nuestra trascendencia. Raimundo Panikkar decía sabiamente que “Santa Teresa se enamoró primero del cuerpo de los hombres para luego enamorarse del cuerpo de Cristo”. Podríamos decir que a Concha le sucedió lo mismo. Al igual que Santa Teresa, Concha sintió en el deseo por el otro la resonancia carnal de lo inefable que la llamaba a la unión trascendente –de allí su atracción por el mito platónico del andrógino original–; al igual que ella, también, descubrió que esa realidad era sólo una imagen de la encarnación que sólo adquiría su pleno sentido en la carne de Cristo. A diferencia de ella, sin embrago, Concha no logró reordenar su rompecabezas interior y sentir la plenitud espiritual y carnal que Santa Teresa logró con el Cristo y de la cual su “Transverberación” es su expresión más acabada. Incapaz, por el dualismo de la espiritualidad católica de principios de siglo –en donde la sexualidad y la sensualidad quedan excluidas como realidades pecaminosas– de llegar a unir su yo interior con su yo orgánico, atrapada en esa ambigüedad de la mejor tradición cristiana que, como señala Eugenio Trías, percibe, a través de la encarnación, la “inspiración (mística) de un espíritu material vinculado con el amor sensual y físico (y, a su vez, por la ausencia física del Cristo,) el influjo de la idea origenista de un espíritu desencarnado.” y dotado, por lo mismo, de una sensualidad indirecta y travestida, Concha se movió siempre entre el enamoramiento del cuerpo de Cristo y sus resonancias en el cuerpo de los hombres. A través de ese arrobo ambiguo y desgarrador de la pasión intentó acercarse a ese estado en el que, para decirlo con Octavio Paz, “la muerte y la vida, la necesidad y la satisfacción, el sueño y el acto, la palabra y la imagen, el tiempo y el espacio, el fruto y el labio se confunden en una sola realidad”, y la hicieron descender a estados cada vez más antiguos y desnudos.

Alberto Fuguet: from Film to Literature, the Hybrid Case of a Writer

La Jornada has an interview with the Chilean Author  Alberto Fuguet is a younger author who as a proponent of Mc Hondo has looked to turn away from the over saturated magical realism that came to define Latin American Literature. His book Shorts is available in English and is a mix of story telling methods, some leaning towards the cinematic and the interview makes it obvious that it is one of his focuses. He does have a new book out:

At the beginning of the year he published a new book in most of Latin America and Spain, a novel “mounted”by Fuguet, My Body Es a Cell, which is an autobiography of Andrés Caicedo, a Columbian cult writer whose book has continued to be the best selling book in Columbia.

A inicios del año, salió en la mayoría de los países de América Latina y España, la novela “montada” por Fuguet, Mi cuerpo es una celda, autobiografía de Andrés Caicedo, escritor colombiano de culto, cuyo libro se ha mantenido como el mejor vendido en ese país sudamericano

The interview covers several themes. First, he talks about hos he wished he could direct films instead of write, yet he isn’t interested in being a screen writer either. He has created a website for hosting independent videos. He has also made several short films.

Second, he talks about what he sees the role of the blog and the new media. It is refreshing for an author not to see it as just another means  of publicity, or a half way step to print.

I think that there are people in the virtual world who are very shy and unknown who write very personal things in their blogs; the people who are less shy use the virtual as a type of trampoline to eventually publish on paper. I am sure that there is a Kafka, a Pavesse, and people like that hidden on the web and that we are going to discover them latter. My idea of a blog is to help myself, to help others, as breaking the circle of books, in my case I see that my books come from the same planet.

Creo que lo que hay virtual es de gente muy tímida y muy desconocida, que escribe en sus blogs cosas muy personales; la gente que es menos tímida lo usa como una especie de trampolín para eventualmente llegar al papel. Estoy seguro de que hay un Kafka, un Pavesse, y hay gente así escondida en la red y que vamos a descubrirlo después. Mi idea del blog es apoyarme, apoyar a otros, como romper el círculo de los libros, en mi caso yo veo que mis libros vienen como del mismo planeta.

Finally, he talks about Rulfo and Bolaño.

Rulfo is super global writer, super preliminary, who seems very interesting to me. In general I have voices and companions that interest me. In the future perhaps one should find that not all of the world is Latin American. I am interested in everything hybrid, like chronicles; in Andrés Caicedo, the Argentine Fabián Casas, or what the small presses are doing.

I think that Blaño is a hybrid writer, but one that has the respect of intellectuals. He is very pop, has a much more mixed world…Rather than writing about a nostalgic Argentine exiled to Paris, he wrote about Mexicans or Spaniards. He dared to with other passports. He took on voices that were not his and transformed them.

Rulfo es un escritor súper global, súper liminar, me parece muy interesante. En general tengo voces y compañeros de ruta que me interesan. En el futuro habría que analizar que no todo el mundo es latinoamericano. Estoy interesado en todo lo híbrido, como crónicas; en Andrés Caicedo, en el argentino Fabián Casas, o en lo que se está haciendo en las editoriales pequeñas.

Siento que Bolaño es un escritor bien híbrido, pero que logró tener respeto intelectual; es súper pop, tiene un mundo mucho más mestizo […] Más que escribir de un argentino exiliado nostálgico en París, él escribía sobre mexicanos o españoles, se atrevía escribir con otros pasaportes. Logró meterse en voces que no eran las suyas y las transformó.

José Emilio Pacheco and Elena Poniatowska in La Jornada

There is an excellent, if writterly, appreciation of José Emilio Pacheco in this Sunday’s cultural supplement in La Jornada. It is certainly worth a read if you have an interest and know Spanish. Pacheco is the author of Las batellas en el desierto (The Battles in the Desert) which I reviewed sometime ago and remains one of my most popular posts. Poniatowska focuses on three things: his relation to the past; why young people are so dedicated to him; and what has made him the writer he is. On the first count he is an other of memory but not nostalgia: “José Emilio cree en la memoria, a la nostalgia la repudia.”  Which Poniatowska points out in quoting from the end of Batallas en el desierto

They demolished the school, they demolished Mariana’s building, they demolished my house, they demolished the Roma neighborhood. That city is gone. That country is gone. There isn’t any memory of Mexico form those years. And it doesn’t bother anyone: who wants to remember that horror? Everything goes like the records on a record player. I will never know if Mariana is still living. If she was a live she’d be 70.

Demolieron la escuela, demolieron el edificio de Mariana, demolieron mi casa, demolieron la colonia Roma. Se acabó esa ciudad. Terminó aquel país. No hay memoria del México de aquellos años. Y a nadie le importa: de ese horror, quién puede tener nostalgia. Todo pasó como pasan los discos en la sinfonola. Nunca sabré si aún vive Mariana. Si viviera tendría sesenta años.”

Second, the youth like Pacheco because he is like them and respects them. Part of this is his focus on youth and part of it his willingness to meet with them. When his conferences have filled up he has given two conferences, one in the conference hall and the other outside where the students are waiting for him.

The young who still live their memories of childhood find themselves in El viento distate, El pricipio del placer, Las batallas en el desierto (The Battles in the Desert) and through Condesa neighboorhod of Moriras lefjos and they celebrate the novelist and short story writer with never ending gratitude. It is rare to feel gratitude for a living writer but Jose Emilio gathers all their devotions. When the boy Carlos in Los batallas en el desierto confesses, “I never thought that Jim’s mother was that young, that elegant, least of all that beautiful. I didn’t know how to tell him. I can’t describe what I felt when she shook my hand,” readers relive the torment of their first love. The same occurs with the stories in La sangre de Medusa written between 1956 and 1984. Jose Emilio touches fibers in which they recognize themselves, in which you and him and I and we identify with. On reading it, everyone rewrites “Tarde o remparano”. His is ours. We make the book with him, we are his part, he changes us into authors, he reflects us, he keeps us in mind, he completes us, and the reading takes away our problems. We owe him being readers, as much as we owe him for life.

According to him, those truly unhappy loves, those terrible loves are amongst the young because they have no hope. “In any part of your life you have some little possibility of reuniting with the person you love, but when you are young your history of love has no future.”

Los jóvenes que todavía viven sus recuerdos de infancia se encuentran a sí mismos en El viento distante, El principio del placer, Las batallas en el desierto y hasta en la colonia Condesa de Morirás lejos y le brindan al novelista y al cuentista un testimonio de gratitud interminable. Es raro sentir gratitud por un escritor vivo pero José Emilio reúne todas las devociones. Cuando el niño Carlos de Las batallas en el desierto confiesa: “Nunca pensé que la madre de Jim fuera tan joven, tan elegante y sobre todo tan hermosa. No supe qué decirle. No puedo describir lo que sentí cuando ella me dio la mano”, los lectores reviven el tormento de su primer amor. Lo mismo sucede con los cuentos de La sangre de Medusa escritos de 1956 a 1984. José Emilio toca fibras en las que se reconocen, en las que tú y él y yo, ustedes y nosotros nos identificamos. Al leerlo, cada quién escribe de nuevo “Tarde o temprano”. Lo suyo es nuestro. Hacemos el libro con él, somos su parte, nos convierte en autores, nos refleja, nos toma en cuenta, nos completa, nos quita lo manco, lo cojo, lo tuerto, lo bisoño. Le debemos a él ser lectores, por lo tanto le debemos a él la vida.

Según él, los amores verdaderamente desdichados, los amores terribles son los de los niños porque no tienen ninguna esperanza. “En cualquier otra época de tu vida puedes tener alguna mínima posibilidad de reunirte con la persona que amas, pero cuando eres niño tu historia de amor no tiene porvenir.”

Finally, he is a writer whose history has been influenced by some of the greats of 20th century Mexican Writing. Moreover, his family had been part of the great events of the 20th century, his father escaping execution only through the intervention of President Obregon.

Some of these family friendships were liberal like Juan de la Cabada and Hector Perez Martinez and most of all Jose Vasconcelos. Carlos Monsivais remembers that Jose Emilio used to invite him to eat at his house and they would both listen seriously and quietly to Vasconcelos, an absolutely fascinating personality. Together they would also go to visit Martin Luis Guzman who both of them admired, and don Julio Torri who would tell them in a low voice the secret history of Mexican pornography.

Algunas de esas amistades familiares eran libertarias, como Juan de la Cabada y Héctor Pérez Martínez, y sobre todo José Vasconcelos. Carlos Monsiváis recordó que José Emilio lo invitaba a comer a su casa y ambos escuchaban muy serios y callados a Vasconcelos, personalidad absolutamente fascinante. Juntos iban a visitar también a Martín Luis Guzmán, que es una de las admiraciones de los dos, y don Julio Torri les hablaba en voz baja de la historia secreta de la pornografía mexicana.