Roberto Bolaño Short Stories Overview at the Guardian UK

The Guardian UK has a good overview of some of Roberto Bolaño’s short stories. (Tip: make sure you read through the comments. There is further suggestions of what to read from the author, Chris Power)

It is impossible to write about any one strand of Bolaño’s work in isolation, because nearly all of it inhabits one sprawling intertextual territory. Speaking in 1998 he said, “I consider, in a very humble way, all my prose, and even some of my poetry, to be a whole. Not only stylistically, but also as a narrative.” Enjoying contrariness, Bolaño rowed back from this statement elsewhere, but the recurrence of characters, themes and incidents in his work is undeniable. His alter ego Arturo Belano, for example, features in or narrates many of the short stories, as well as being a lead character in the novel The Savage Detectives, and the narrator of the novels Distant Star and – according to a note in Bolaño’s papers – 2666.

Bolaño’s stories take the form of fragments of memoir (“Sensini”, “The Grub”), unsolvable detective stories (“Phone Calls”), or anxious transmissions from a region between dream and reality (“The Dentist”). Sometimes, as in “Gómez Palacio”, they feel like all three at once. An account of a writer going to a remote town in northern Mexico to interview for a teaching post, the story establishes its strange air of lassitude and dread at once: “I went to Gómez Palacio during one of the worst periods of my life. I was twenty-three years old and I knew that my days in Mexico were numbered.” The narrator discusses poetry with the director of the art school, has bad dreams (Bolaño’s work is clotted with dreams), and stands in the room of his isolated motel “looking at the desert stretching off into the dark”. Parked at dusk in the desert in the director’s car, a situation with a vague sexual potential that perhaps neither party wants to realise, a man pulls in a few metres ahead of them. “It’s my husband, the director said with her eyes fixed on the stationary car, as if she were talking to herself.” The cars sit in silence. When the writer drives away the man in the other car “turned his back to us and I couldn’t see his face.” The director then tells the writer she was joking, that it wasn’t her husband after all.

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Chile After the Boom

Lina Meruane has an article (in Spanish) about Chilean authors after the Boom and after Bolaño. She mentions five authors which are worth looking at, including Diamela Eltit and Pedro Lemebel who most inherit from Donso. (Via Moleskine)

España se despide por estos días de su vieja criatura: el boom. Es un instante de duelo por la muerte de Carlos Fuentes y de nostalgia por la salida de escena de Gabriel García Márquez. (Acecha, además, el fantasma de Roberto Bolaño, que llegó a vislumbrarse como posible sucesor.) Junto con la deriva de Mario Vargas Llosa, que desde hace años sostiene un diálogo tenso con la cultura contemporánea, todas esas desapariciones se han vuelto una instancia única para examinar aquello que quedó a la sombra de esos escritores mayúsculos. Visto desde Chile o visto desde mi ventana fronteriza (un sitio de observación móvil entre Santiago y Nueva York) los autores del boom son menos una generación literaria que estrellas nacionales unitarias, estrellas internacionales nada fugaces que encandilaron a los lectores opacando el brillo de obras que no atravesaron la frontera. La literatura latinoamericana fue solo conocida por figuras solitarias (no ha habido hasta ahora espacio para más de un escritor, nunca para las deslumbrantes escritoras que fueron sus pares). La escritura chilena ha quedado a la sombra de José Donoso, nuestro embajador minoritario del boom con su extravagante novela El obsceno pájaro de la noche, y de Bolaño, que sostuvo, desde la ficción y la polémica, una relación nada diplomática con su origen. Sólo al desaparecer ambas figuras (y nombro solo a la narrativa, pero la poesía también ha cargado poetas estelares) se abre el espacio de la lectura, se buscan voces ocultas. Pienso que la prosa viva que surgió en el declive de Donoso es ahora visible en la obra poderosa de dos autores menos favorecidos por el brillo siempre caprichoso del mercado: las novelas de Diamela Eltit y las crónicas de Pedro Lemebel

Andres Neuman’s New Novel

Andres Neuman’s newest novel came out about a week ago. It is a departure from Traveler of the Century in that it is about three people: a dying man, the woman who takes care of him, and their son. In some ways it follows on some of the stories he wrote in Hacerse el muerto (read my review). In addition to the write up of the novel, this article also talks about his relationship with Roberto Bolaño.

Estas vivencias traumáticas han dirigido sus pasos hacia Hablar solos (Alfaguara). Una novela breve, concisa, rauda. Dolorosamente placentera. Fulminante como los pensamientos, desgranados en capítulos en primera persona, de sus tres protagonistas: el moribundo, su cuidadora y el hijo fruto del amor que han compartido y que se desvanece. Porque lo que logra Neuman, en última instancia, es una disección, urgente en las formas y trascendente en el fondo, del amor: de su enfermedad, de su tratamiento, de su agonía y pérdida.

En los orígenes de Hablar solos se encuentra también La muerte de Iván Ilich, de Tolstói. O, más bien, la voluntad de darle la vuelta a aquella narración. De convertir al expirante en objeto y traer a quien lo asiste a un primer plano. “En la road movie o el road book clásico se narra una experiencia masculina. Desde Ulises en la Odisea a Cormac McCarthy. Hay una exclusión, que ha atravesado todas las épocas, del rol de la mujer. Ese rol, como mucho, es el de Penélope: esperar al héroe. Es lo que tantas veces se les pide a las mujeres y a los personajes femeninos: que sean insoportablemente abnegados ”. Por eso, su protagonista femenina se convierte en una suerte de “Doctora Jekyll & Lady Hyde de los cuidadores, una madre preocupadísima por la seguridad de su hijo, una esposa totalmente leal y una cuidadora incansable que, al mismo tiempo, termina siendo una mujer infiel”

Granta en Español 13 Featuring Mexican Writing + New Bolaño

The new Granta en Español has or is about to come out. It is featuring writers from Mexico in an edition that focuses on narco lit and anti narco lit, in a kind of battle of opposites. From El Pais

Siempre ha estado ahí pero, en los últimos años, se ha visto eclipsada por la repercusión mediática y editorial de la violencia y el narcotráfico. La literatura mexicana nunca se ha desprendido de los temas eternos: amor, muerte, ambición, venganza y la exploración de la condición humana en sus múltiples vertientes. Es verdad que el contexto influye en la obra de los autores, pero la mayoría ha elegido la ficción más allá de la realidad despiadada y desalmada para adentrarse en otros mundos, aunque parezca que los mexicanos solo escriben de violencia. Una especie de forzado duelo temático: narcoliteratura contra no-narcoliteratura.

“No puedo concebir un país cuya literatura esté ocupada por un solo tema: la crónica del narco. Sería extrañísimo, una especie de cárcel mental”, señala la escritora Verónica Murguía (México, 1960). “Vivir aquí equivale a pensar mucho en el narcotráfico, pero no necesariamente escribir de ello. Me parece normal que haya escritores que se ocupen de otros asuntos en otros registros”.

It does sound interesting although I don’t like fragments. Usually they read flat. And I’m not so sure I like the inclusion of Sandra Cisneros. Nothing against Cisneros, but I know who she is already.

In the same edition is a previously unpublished piece from Bolaño

Dos miradas sobre la vida de Roberto Bolaño: una personal y otra intelectual. Dos piezas rescatadas de su archivo y cedidas por sus herederos a la revista Granta en español en el número 13, dedicado a la otra literatura mexicana: la de la no violencia. Textos que sirven, al haber estado el escritor chileno tan vinculado a México, para conectar la literatura del pasado de aquel país con la del presente.

Guatemalan Writer Rodrigo Rey Rosa Profiled in El Páis

El Páis has an excellent, must read profile about the Guatemalan writer Rodrigo Rey Rosa (lately El Páis hasn´t seemed so must read). I hadn´t heard about him before but as someone who lived in Guatemala for a little bit his work sounds interesting. Bolaño mentioned him as an important author. A few of his books have been published in English.

Sentado en la cafetería de un hotel madrileño, Rey Rosa es a la vez parco, delicado y rotundo, como sus libros, escritos en una prosa sin materia grasa y que rara vez, es el caso, sobrepasan las 200 páginas. El suyo es un estilo sin adornos, pero no frío, en todo caso, “una enorme cámara frigorífica en donde las palabras saltan, vivas, renacidas”, según la descripción de Roberto Bolaño, que siempre señaló a su colega como uno de los grandes narradores de su generación. Títulos como Piedras encantadasCaballeriza, El material humano o Los sordos han ido pintando poco a poco el mural de contrastes de la Guatemala actual, pero Rey Rosa insiste: ni plan ni tesis. “Hay quien divide a los escritores en dos: los que tratan de explicar algo y los que tratan de explicarse algo. Yo soy de la segunda clase. No sé más que el lector al que estoy hablando. Escarbo mientras escribo”.

[…]

¿Y qué puede hacer la literatura? “En mi caso, enterarse”, responde Rey Rosa. “No creo que la literatura tenga grandes efectos, pero sí puede desatar una reflexión. Un trabajo de ficción serio puede ser un instrumento de conocimiento, no sociológico ni etnológico, simplemente humano. El hecho de tratar de explicarse las cosas ya afecta. No soy optimista y no quiero decir que sea algo bueno, pero sí que la actitud de querer entender cambia la percepción de la realidad. Sobre todo desde el punto de vista de los que somos parte del sistema queramos o no, los que estamos bien, los que vivimos… Quien más quien menos, ahí estamos todos y somos una minoría: yo, los lectores de mis libros… a ellos sí que puedo incomodarles un poco. Eso es lo único que puedo hacer. Sugerir cierta autocrítica. En estos ejercicios narrativos míos hay una especie de autocrítica como clase”. Y añade entre risas: “Pertenezco a una clase bastante desagradable. Supongo que lo que marca la diferencia es decir: pertenezco a ella, pero no me siento cómodo”.

Natasha Wimmer Interview about Bolaño at Conversational Reading

Conversational Reading has an interview with Natasha Wimmer about Roberto Bolaño’s latest book to be published in English, The Third Reich. It s a good interview, especially the parts about approaching a Bolaño novel.

SE: It’s interesting that you read the novel’s lack of a strong climax as a positive thing, since I’ve seen a number of reviewers ding The Third Reich for not having that one culminating scene of horror that many of Bolaño’s other novels accustom you to expect. (For my own part, I liked the anti-climax, regarding it more as a failure of Udo’s transformation than of Bolaño’s imagination.) To tie this in to your reading of the book as a farce, do you think there’s a certain perception out there of what Bolaño represents and that a book like Third Reich will be judged in terms of what’s accepted “Bolaño” instead of simply on its own terms?NW: Yes, I do think that there is a certain expectation of what a Bolaño novel will be, and I worried from the beginning that critics wouldn’t appreciate The Third Reich. Mostly I thought they would have problems with it on a sentence level, because Bolaño’s prose is thinner and more transparent than usual, with fewer of the oblique-lyrical moments that so dominate a novel like By Night in Chile, for example. My sense of the book, though, is that it’s one giant oblique-lyrical moment, and that the pacing is what gives it its stylistic edge and distinctiveness. It’s a book that leaves you feeling off-balance without realizing quite why, because the effect develops so gradually. I like your interpretation of the anti-climax as a reflection of the failure of Udo’s transformation, although I do think that he’s changed—diminished, or somehow shrunken—by his loss of faith in gaming, absurd or creepy as that faith was.

An Alternate Bolaño in Exile – a Short Story from Álvaro Bisama

Letras Libres has a short story from the Chilian author Álvaro Bisama in its July issue. It follow the life of an exile who returns to Chile in 1988 after a 14 year exile. The man is an artist (se dedica al arte, pinta, escribe, dibuja, esculpe, lo que quiere decir que no se dedica a nada / he dedicates himself to art, painting, writing, drawing, sculpture, which is to say he dedicates himself to nothing) who lives in Valparaiso. He spends his time going to bars, meeting women, reading, and studying an obscure book of poetry by a mysterious and obscure poet. He reads like a character from Bolaño or a version of  Bolaño as if he had returned to Chile. The exile tries to turn the book into a novel then a movie script, which is for this man, is a Sisyphean task. The poet is a strange man who believes in Lovecraft’s phantasms and is more interested in narrating stories about surrealist poets who eat them selves in acts straight from Dali. Crypta is told in a very plain style and one has the sense of gloominess that overhangs every thing. Isolation is everywhere, between the exile and the people he knows, and the exile and the reader, as much of what we know of the exile are his actions, not his thought. The exile’s life is as if the exile continues at home, and most of all becomes a form of exile that one never returns from.

I’m not sure if the story is enough to make me want to read more yet. But you can read some interview with him here and here.

Tiene treinta años y viene llegando del exilio. Es 1988 y desembarca en el puerto. No importa su nombre en esta historia que, si se mira bien, es solo una anécdota. Lo que dejó atrás es la memoria de una infancia donde existían otros colores, otros aromas. Se fue el 74, lo que recuerda –la memoria es una lejanía desolada– es el vértigo y un mundo que desapareció. Pero nada más. No le interesa recordar. Así que eso es todo, ese es el punto de partida. Así que recapitulemos: borrón y cuenta nueva al regreso, treinta años, 1988, el puerto. Eso basta para comenzar. A su llegada, no tiene un trabajo seguro. Vive en la casa de una pareja de amigos. Él es profesor y ella enfermera.

La casa queda en los altos del cerro que se eleva en el punto exacto donde alguna vez estuvo el barrio rojo de la ciudad. Sobre ese barrio rojo se escribieron novelas y se filmaron películas pero ahora ya no queda nada salvo eso: las películas y los libros. Pero la vista desde su balcón es impresionante. Cuando se levanta, puede ver la bahía al amanecer y la lentitud de los buques al entrar y salir de la rada. Hace durar los ahorros. Les paga un arriendo mínimo a sus amigos y se dedica al arte, pinta, escribe, dibuja, esculpe, lo que quiere decir que no se dedica a nada; simplemente deambula por el puerto, bebe en los bares, se escurre en la frágil bohemia de los fines de dictadura. A veces se acuesta con novias ocasionales, muchachas que le preguntan por su acento, sus viajes y con las cuales comparte algunas tardes. Él, se hace entender, es poeta y, por ende, lee mucho.

Aquello es falso pero no demasiado, lee mucho pero no es poeta. Alguna vez lo publicaron en una antología sueca de escritores en el exilio. Como todos los de la antología era una copia triste de Nicanor Parra. Pero da lo mismo. Lo que importa: una de las muchachas con las que se acuesta le presta un libro.