Short Story from Francisco Hinojosa in Letras Libres

Letras Libres has a short story from Francisco Hinojosa, Fabula (Fable). It is a fun story about rhinoceros that over throw the lion king and the only way for him to regain power is for the Lions to interbreed with the hipos. It works in the sense that the hipolions regain the thrown, but the lions are now dragging themselves through the mud, something that should be an anathema to them. As fables go, it is terse and has an almost surrealistic sense that under cuts the sometime didactic nature of fables.

Andaba el León de contentillo manipulando a uno de sus allegados cuando llegó el Grillo a decirle que los rinocerontes y las rinocerontas estaban de fiesta y no cesaban de copular.

–¿Y se puede saber qué traman los cabrones?

–Dizque el mejor producto que nazca de tanta cogedera será ungido como candidato a gobernar el reino.

–¿Con que quieren mi silla?

–Por así decirlo.

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Excerpt of Daniel Sada’s Upcoming Novel at Letras Libres

Letra’s Libres has and excerpt of the Mexican novelist Daniel Sada’s upcoming novel. I’m not sure what to say about the excerpt other that it shows the masterful use of language that all his works exhibit. Excerpts don’t do much for me.

Entender la esencia de la costumbre, traerla a capítulo, por conveniencia oculta. La maña del amor naciente: ¿cuál, que pueda detectarse? Y Ponciano pensó en Noemí… esa obligación casual, siendo un modo de aquellar las circunstancias que el destino diseñó para ellos. Decirlo sin tapujos ante doña Elvira: ¡Noemí! Sí, aquellar, pues, las minucias amables. Y esa idea cuajó con hartura, masa que abarca todo lo que chispea, lo abarca para sofocarlo y ¡ya!

Entonces “con permiso”, ya no abundar en otros conceptos. Lo subjetivo ¡al diablo! Más bien adueñarse de una ilusión concreta que se afila… ¡Noemí!… Y sin decir “agua va” Ponciano subió a su habitación dejando a doña Elvira entrecejada, ella se quedó con tres palabras oblongas en su mente: “amistad”, “amor”, “convivencia”: un trío circular girando como una sutil rueda de la fortuna, chiquita, luminosa, poco más, poco menos, al fin una versión de luz que sí, que ya: tal alcance, tal emblema allegado… Alcance de acueste, mejor dicho: allá, donde el sol pegaba enteramente en la cama de Ponciano. Un revestimiento blanco. Pues no había más que cerrar la cortina para que lo verdefloreado transparente se impusiera. Se impuso sobre –como un simulacro de sombra–: la cama: invitación, ociosidad: una conveniencia que quisiera ser tan fresca como una fruta y, ay, primero tocar… Es que la duda, es que lo caliente aún. Pero de rato se dio el acueste deseado para pensar con gran desplazamiento sobre lo vivido en Sombrerete, amén de seguir viviendo qué monotonías: allí, lo esperado: la cotidianeidad trabajadora y punto… y nada… Ponciano pensó –cuando se removía con gozo en el colchón– que había habido pacto entre Noemí y Sixto; que tal vez su examigo le había dicho a ella lo del asesinato remoto en el que ambos habían participado; le dijo que en cualquier momento la policía los arrestaría, anduvieran donde anduvieran; que tanto él como Ponciano tenían los días contados; que necesitaban protección mientras tanto, por lo cual –¡ya!– atando cabos: Sixto le había recomendado a Noemí que invitara a Ponciano a vivir a su casa, dándole, asimismo, chamba y, como remate, dándole vacaciones nada más por tener la edad que tenía. Protección, casi arropamiento. Entonces: más amor que amistad, ¡la interpretación! Entonces el ánimo para saber si era eso… tan grande… amor que nace y camina…

New Quarterly Conversation Issue 25 Featuring Translation of Juan Francisco Ferré

A new Quarterly Conversation  is out and this one features a translation from Providence (2009). I don’t know the author, and honestly the description makes doubt I’ll like it (to much sci-fi), but it is worth a look. Also of noteis a translation of Belgian Fabulist Yves Wellens, a defense of reading Antonio Lobo Antunes, reviews of The Seamstress and the Wind by César Aira, From the Observatory by Julio Cortázar amongst many others.
From the introduction:

Providence (2009) is Juan Francisco Ferré’s most ambitious novel, his longest and more complex fictional work to date. Written during one of his stays at Brown University, Providence, as much as Ferré’s previous books, is a deeply erotic, abrasively satirical, gargantuan fiction dealing with both contemporary American culture and Spanish literary tradition. But rather than focusing on cultural differences, Ferré investigates the common literary roots of the new global culture, producing a true “transatlantic” fiction—in some sense. Providence could be considered as much a Spanish novel about America as an American novel written in Spanish.

Providence is a haunting glimpse into a labyrinth of imaginary spaces assembled together by, among many other things, the spell of H.P. Lovecraft, the remembrance of Alain Resnais homonymous film, a personal interpretation of Spielberg’s Jaws, and the sexual drive and misguided efforts of the Spanish independent filmmaker Álex Franco. After being lured by a mysterious female producer, Franco travels to Rhode Island with the purpose of writing a script about “Providence.” However, like in a wicked Cronenberg-inspired bio-game, “Providence” starts mutating to become something quite different from what he expected. Forced to confront a new set of otherworldly relationships he can no longer dismiss, Álex will find himself trapped in a surreal multiverse of fictional/mythical “Providences” made up by Lovecraftian secret societies evolving from steampunk into cyberpunk; from The Age of Mechanical Reproduction to the Age of Digital Simulation. The adventures of Álex Franco constitute a metaphor of the ongoing transition from reproduction technologies that render external sophisticated representations (Pro videns) to embodied simulation technologies “happening” through our flesh (Providenz).

A Review of Catalan Short Story Writer Sergi Pàmies’s La bicicleta estática

Letras Libres has a favorable review of Catalan short story writer Sergi Pàmies’s new book La bicicleta estática (the Static Bicycle). Although they compare his style to Carver, Moore, and Wolf, something in my book isn’t such a good thing, the stories themselves sound a more interesting. Nothing of his is in English and I didn’t find out about him until I caught an episode of Nostromo recently and was intrigued. The stories have some fantastical elements, although quite a few sound more straight forward. He plays with the autobiographical, having characters that resemble the author, even if the story is not  autobiographical.

Los cuentos de La bicicleta estática funcionan como variaciones de un número reducido de temas entre los que, como puede verse, destacan las relaciones disfuncionales, los fracasos amorosos y la muerte de quienes amamos, temas que los editores de Pàmies han llamado en la contraportada del libro “los naufragios y desconciertos de la madurez”, en una atribución ratificada por el propio autor al sostener en una entrevista reciente que son los temas más recurrentes en ese período de la vida que tiene lugar “una vez que has comprobado que la felicidad es efímera y, en general, muy poco fiable”. En esa misma entrevista, Pàmies hacía explícito el carácter autobiográfico de algunos de sus relatos, que aparece ratificado por la elección en la mayor parte de ellos de lo que vulgarmente denominamos la “primera persona”, y lo vinculaba a la llegada de la madurez.
A este solipsismo vinculado con la creación de personajes que (sin la pretensión de esclarecer cuánto hay de autobiográfico en sus peripecias) tienen la misma edad, una profesión similar e incluso la misma apariencia física que su autor, Pàmies le suma dos relatos fantásticos que abundan explícita y cómicamente en la necesidad de profundizar en el conocimiento de uno mismo: en el primero de ellos, “Benzodiazepina”, un hombre decide encontrarse consigo mismo tras haber estado chateando con él durante varias semanas; el encuentro acaba con los dos personajes (que son él mismo) prometiéndose un encuentro que harán todo lo posible por evitar. En “Supervivencia”, un hombre inicia una expedición en busca de las respuestas que supuestamente se encontrarían en su interior, pero descubre que este es un armario vacío y agobiante y huye de sí mismo por un agujero. Ambos relatos ofrecen una imagen devastadora de los abismos de la personalidad, pero La bicicleta estática no es un libro oscuro. Pàmies es honesto y profundo, pero nunca abandona la ligereza y la ironía, a las que suma una gran capacidad de observación y un talento particular para la ternura. La austeridad formal de sus relatos parece aquí puesta al servicio de la exuberancia imaginativa y vincula los relatos del autor catalán con los de Raymond Carver, Tobias Wolff y Lorrie Moore, por mencionar solo tres ejemplos. Al igual que los personajes de estos tres autores, los de Pàmies se aferran a unas certezas de las que en realidad desconfían pero que retienen por ser las únicas que poseen realmente; en ese sentido, tal vez el único personaje feliz del libro sea aquel al que “como le han extirpado la nostalgia, no le pesa la inercia hacia unos recuerdos alterados por el poder transformador de la memoria. Como no tiene esperanza, no invierte ninguna energía en proyectarse hacia un futuro improbable. Liberado de la dulzura física y anímica que tanto le torturaba […], saborea su saliva, felizmente insípida” (77). No hay ninguna heroicidad en ello, pero tal vez sí la haya en la forma en que Pàmies practica en este y en otros relatos excepcionales proezas narrativas; es lo que sucede en “Un año de perro equivale a siete años de persona”, en el que un perro y un cerdo destruyen involuntariamente sus relaciones de pareja por consolarse mutuamente y de forma alternativa, y en “Tres maneras de no decir te quiero”, que narra la supuesta incapacidad de un autor para escribir una historia de amor entre el amor correspondido y el amor no correspondido e incluye dos textos que prueban que la supuesta incapacidad no lo era realmente.

Review of New Alejandro Zambra Book of Essays at Letras Libres

Letras Libres has a favorable review of Alejandro Zambra’s new book of essays No Leer/Cronicas Y Ensayos Sobre Literatura. I don’t know if I’ll ever read it, but it is an interesting view into some of his interests. I’m especially intrigued by his selection of American authors he writes about. I usually don’t see too many people mentioning Edgar Lee Masters, and yet it comes up in a Chilean’s essay on American lit. It is always interesting to see what American authors find an audience in other languages.

En la primera sección, la más variada, “Que vuelva Cortázar” va contra el gesto de moda pero fútil de sus contemporáneos argentinos de infravalorar y destituir al extravagante Cortázar. Además de poetas (de Shakespeare a Pessoa, Eliot y Pound) y Flaubert y Diderot, se concentra en narradores del yo como Levrero, Macedonio (“nuestro Sterne”) y Vila-Matas, preferencia esclarecida por su propia ficción y las minucias sobre el arte de escribir. Si la prosa no ficticia de muchos nuevos narradores deja mucho que desear, también es verdad que es inútil emplear el ensayo como excusa “literaria”. Zambra nos convence de no subestimar el propósito original de ese género.

Es evidente que consagra la primera sección a sus autores, obras y temas favoritos. También elogia las fotocopias sin pedantería académica, y dedica numerosos comentarios brillantemente comprimidos sobre autores estadounidenses (partiendo de la Spoon River Anthology, hasta Cheever y Carver) y cultura popular. Tampoco evita proveer información autobiográfica sobre su costumbre de leer en cualquier lado (“Festival de la novela larga”). Enterado, al día con la crítica especializada (Bloom, Derrida) o de autor (Kundera), ajusta cuentas con figuras mayores como Edwards, y con la “chilenidad”. La capacidad de Zambra para leer a través de los siglos, disciplinas, categorías y definiciones lo distancia de sus contemporáneos. No leer es un gps literario extremadamente oportuno, de un autor establecido que contiene multitudes a las que no se les puede hacer justicia en una reseña.

Samanta Schweblin’s Pájaros en la boca Reviewed in Letras Libres

Letras Libres has a fairly negative review of Samanta Schweblin’s latest book. I have been curious about her work and have written a reflection on her works recently. I haven’t decided where I fall when thinking about her work. It can be interesting, but at least one story I read seemed too safe.

¿Qué necesidad tendríamos de ver elevada la temperatura dramática? Acaso mi reparo sea moral, pero también es literario –no creo que los dos adjetivos se hallen para nada distantes uno del otro. Como metáfora de una fisura secreta, la anomalía puede abrir una percepción de la naturaleza paradójica de seres humanos que, al no tener la valentía para ser sus propios verdugos, asignan ese papel a sucesos disruptivos ante los cuales no hay manera –o eso pienso– de mantener la indiferencia. En cambio, por timorata, la pesquisa en torno de la conducta humana, en Pájaros de la boca, se queda en lo superficial.
Y si repite, abaratado (la anomalía sin la consecuencia profunda), el mecanismo propio de Kafka o el primer Buzzati –si no incorpora una variación que surja del temperamento o la circunstancia epocal–, el discípulo permanece en esa condición al revelar sometimiento a la parte más obvia de un método urdido por otros, lo que podría interpretarse como oportunismo: aunque incompleta, la lección ya canónica es fácilmente aplaudida por el lector conformista, sobre todo si nos encontramos ante una prosa sin exigencias, léxicamente seducida por la pobreza y la palidez y negada a la audacia técnica debido acaso a la propensión formulera por finales sorpresivos que, a estas alturas de la repetición, son de lo más predecibles (en “Bajo tierra”, el viejo que cuenta la historia de los niños perdidos en un pueblo minero termina siendo él mismo un minero). Sobre todo una cosa: el texto narrativo puede ser clasicista en su ejecución y austero en su trabajo prosístico cuando la perspectiva de lo vital que la voz literaria presenta es discordante y nueva, y no una reiteración edulcorada de lo que otros antes con mayor hondura han patentado.
¿Para qué ofuscar al comodino lector con una prospección dramática que, si perturbadora, es por lo mismo de aprobación incierta? Supongamos el caso: me subo a los hombros de un gigante, pero en vez de ponerme de pie, estirar los brazos hacia las alturas y lanzar lejos la vista y la voz, mejor cierro los ojos y busco encogerme, guardo silencio aferrándome por el temor a caer o a superar, con el arrojo propio, al gigante que me hospeda. De ese modo, no habré de caer nunca, pero también me niego el mirar lejos, hacia una nueva y mayor distancia. Así estas ficciones. Sobre los hombros de Kafka, se niegan el privilegio de arriesgarse a la victoria sobre Kafka. ~

New Daniel Sada Short Story at Letras Libres – With Translation

Letras Libres has a new short story form the Mexican author Daniel Sada. Since not too much of his work is available in English (and as an exercise) I have translated the first paragraph, including some of his stylistic peculiarities. I like his style, although, it can be difficult to read in Spanish: not for the novice. It is a Borges-like story with its focus of books, something a little different than the last story that was in Letras Libres.

With something of a boast he arrived and put the book on the table: Here you have what you were looking so hard for: the phrase was said at full volume so that it resonated through the whole restaurant, he saw it immediately, a damaged edition, but complete, the only one in Spanish. Gastón, who was seated at the cabinet, put on his glasses and yes: That Awful Mess on the Via Merulana, by Carlo Emilio Gadda, the Italian Joyce that Italo Calvino cites en his Six Suggestions for the Coming Melenium, as an example of the supreme multiplicity. Like that the surprise. Even more when Atilio Mateo described to him the grueling pilgrimage that he made through a score of antiquarian bookstores. Dangerous streets at all hours, stinking, and scattered through the most horrible and snorting parts of the city. There were five days of searching. Many lazy people sent him north. Strange people well informed. Fantastic circumstances, or not? And speaking of Atilio Mateo: what a show of friendship! During five days he stopped going to his job as a bureaucrat so he could dedicate himself to a search for a book that is difficult to find. In the first four days he worked 12 hours (from 9 to 9) in his inquires, but it was the beginning of the fifth when he ran into a rarity named Bookland and found it finally and: You don’t have another copy? I could take two or three copies at one time, even if you have more I could buy more. But the book seller, raising his eyebrows, told him:  Sorry, I only have this one. In sum: too much time for the find. The Atilio Mateos advantage was that both his immediate boss and his boss’s boss let him be absent for what ever reason he fancied. If someone from higher up asked them about the fugitive both of them would say that he was doing an investigation, more or less. In addition, both admired the intellectual: an unappreciated genius and, since then, deserving of constant caresses. Yes. An enviable job for a profound being.

Con algo de jactancia llegó y puso el libro sobre la mesa: Aquí tienes lo que tanto andas buscando: la frase fue dicha a todo pulmón para que resonara a lo ancho del restaurante y, lo visto al instante, una edición estropeada, pero completa, la única en español. Gastón, que estaba sentado en el gabinete, se colocó sus gafas y sí: El zafarrancho aquel de via Merulana, de Carlo Emilio Gadda, el Joyce italiano que cita Italo Calvino en sus Seis propuestas para el próximo milenio, como ejemplo supremo de multiplicidad. Así la sorpresa. Más aún cuando Atilio Mateo le describió la extenuante peregrinación que hizo por una veintena de librerías de viejo. Calles peligrosas a toda hora, malolientes, y desperdigadas por los rumbos más horripilantes y bufos de la ciudad. Fueron cinco días de búsqueda. Mucha gente vaga le dio nortes. Gente fachosa bien informada. Circunstancia fantástica, ¿o no? Y hablando de Atilio Mateo: ¡qué muestra de amistad! Durante cinco días dejó de ir a su trabajo de burócrata para dedicarse a la busca de un libro difícil de hallar. En los primeros cuatro días empleó doce horas (de las nueve a las nueve) en su indagatoria, pero fue al comienzo del quinto cuando se topó con una rareza llamada Librolandia y halló por fin aquello y: ¿No habrá otro ejemplar?, de una vez me puedo llevar dos o tres, incluso si tiene más se los compro. Pero el librero, alzando las cejas, le dijo: Lo siento, sólo tengo éste. Total: demasiado tiempo para el hallazgo. La ventaja de Atilio Mateo era que tanto su jefe inmediato como su jefe superior le permitían ausentarse por la razón que se antoje. Si alguien de más arriba les preguntaba por el fugitivo, tanto uno como el otro decían que andaba haciendo una investigación, o más o menos. Además, ambos admiraban al intelectual: un genio desperdiciado y, desde luego, merecedor de constantes apapachos. Sí. Un trabajo envidiable para un ente profundo.