Hipólito Navarro, El Sindrome Chejov and the Spanish Short Story

I’ve been reading the short stories of the Spanish writer Hipólito Navarro recently (a review forth coming) and enjoying his complex and compressed stories, which are often no more than four pages long yet wait until the end to reveal themselves. He is someone who should make it into English someday. While looking for information on him I found the blog, El Sindrome Chejov (the Chekhov Syndrome) which has a large number of interview with short story writers, including a long with Navarro. It is worth the look.

Q: If a novelist always writes the same novel, is the work of a short story writer a farmhouse that one goes little by little tearing off the roof, reinforcing the walls and adding rooms?

A: Yes, one suspects that it is this way. At least in part…

P: Si un novelista escribe siempre la misma novela, ¿es la obra de un cuentista un cortijo al que se van poco a poco echando los techos, reforzando los muros y añadiendo habitaciones?

R: Sí, cabe sospechar que así sea. Al menos en parte…

3 thoughts on “Hipólito Navarro, El Sindrome Chejov and the Spanish Short Story

  1. Hola,
    Soy Paul, un escritor y bloger que vive en Seattle en el noroeste de los Estados Unidos. Además de mis propios cuentos, me gusta, como a muchos escritores, leer y comentar sobre lo que he leído. Con el blog trato de hacer reseñas y comentarios de literatura de cualquiera parte del mundo, pero con un enfoque en la de los Estados Unidos, el mundo del español y el del árabe. Con respecto al español, mi intención es promocionar escritores y noticias sobre la escritura española que no están disponibles en ingles.

    Encontré sus cuentos gracias al programa El Público Lee en Canal Sur. Lo miro cada semana para encontrar autores que no conozca y, de vez en cuando, leer sus libros. Hace un año vi su entrevista y el libo me pareció interesante, algo nuevo y diferente con la estructura y formas de cuentos, algo que me interesa mucho. Leo El pez volador ahora y me está gustando bastante. El estilo y manera de escribir los cuentos han sido refrescantes; especialmente la densidad que en pocas páginas puede mostrar un complejo de emociones o explicar lo esencial de los personajes en una manera que deja mucho fuera del cuento pero que sugiere mucho. Pondré una reseña nl mi blog en una o dos semana cuando haya terminado de leerlo.

    ¿Se han traducido algunos cuentos suyos al inglés? No he visto ningún cuento suyo en ingles.

    Gracias por su interés,
    Paul

  2. Muchas gracias por su respuesta, estimado Paul.
    Me ha sorprendido la manera en la que le ha llegado la noticia de la existencia de mis cuentos, a través del programa de TV sobre libros El Público Lee, que conduce con mucho acierto el periodista español Jesús Vigorra. Le agradezco mucho el interés, la lectura y los comentarios. Es difícil que encuentre en los USA traducciones de mis cuentos al inglés. Son apenas media docena de relatos los traducidos hasta la fecha a ese idioma, y sólo en Europa, y paradójicamente en Wellington, en Nueva Zelanda. Algunos relatos del volumen “Los últimos percances” (“The Latest Mishaps”) están traducidos por Bianca Southwood e incluidos en “Bedside stories 6”, y mi traductora en New Zealand, Nicola Gilmour, ha traducido relatos para la edición de Jean Anderson en Victoria University Press “Been There, Read That! Stories for the Armchair Traveller”. Precisamente estos días Nicola Gilmour acaba de entregar una nueva traducción para la serie Best European Fiction que se edita en la Dalkey Archive Press, en la University of Illinois. Quizá sea esa publicación más fácil de encontrar en Seattle, supongo.
    Ya ve, querido amigo, que no es fácil para un cuentista traspasar las barreras de la traducción en los tiempos que corren; los novelistas quizá lo tengan más sencillo. Mis cuentos van penetrando a los diferentes idiomas europeos poco a poco, de dos en dos o de tres en tres, en avanzadilla, como inspeccionando el terreno. Otra cosa son las lecturas públicas en los departamenteos de español de las universidades, de momento lo más asequible para un cuentista español. Leí relatos el año pasado en Nueva York, en la sede que tiene la NYU en Washington Square, en Greenwich Village, y fue en verdad muy emocionante para mí.
    En fin, Paul, no lo aburro más.
    Su amigo en Sevilla,
    Hipólito.

Comments are closed.