Coin-Op #5: Plastic Faces – A Review

Coin-Op #5: Plastic Faces
Peter and Maria Hoey
Coin-Op Studio, 2014

Coin-Op #5: Plastic Faces is another of my Short Run comic finds. This is might be my favorite of all of the comics I bought there (I still have a few to read). It is some of the more visually adventurous in terms of story telling that I saw at the show.  What caught my eye of course his the art. He has a richly detailed style that pays special detail to textures. The images below don’t quite do justice to the details, which makes for some beautiful illustrative art. Moreover, his ability to change registers between the more comedic and the darker tributes to film noir makes each story stand out.

The other striking element of the book is the different approaches to story telling, both in terms of his construction of narrative and the visual representation of it. The first story, Au Privave (the tittle is from a Charlie Parker song) is four pages of an almost wordless story. At the top of the page floating through the panels are word bubbles that are not to related to a specific character but are akin to a chorus in the life of the Jazz musicians who populate the lower sections of the page. The images underscore a kind of loneliness that the conversation fragments point to. The story is a subtle play on the disappointing life of a Jazz musician. In the The Trials of Orson Welles he gives a graphic biography of Orson Welles, using images from his greatest films. It’s a striking portrait of the enigmatic film maker and Peter Hoey told me when I bought it that he had done extensive research to create the images. It is his longest piece in the book and the blend of film excerpts, biographic elements and the imagery makes it a stunning story. And in keeping with his different approaches to story telling, at the bottom of the Welles piece pseudo news real that describes his back lot problems with the studio. The windy parade was another of his stories that plays with comic story telling conventions. In this one, the page is part of one overall story even though the page is divided into 12 separate panel. On each of the six pages, the story within each panel evolves so that you don’t read the story panel to panel, but page to page referring to each panel in relation to the previous page. However, since the overall page is that of a parade the individual stories are not locked into a panel, but can move throughout the page. All this playfulness and inventiveness makes Coin-Op #5: Plastic Faces an amazing graphic novel.

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Cover Image

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Orson Wells Story

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Jazz Piece

 

Guide to Argentine Literature at the Feria de Guadalajara from El Pais

El Pais has a guide to Argentine literature for the Feria de Guadalajara. The is plenty to read, from the famous to the up and coming. I recommend the overview article which discusses Argentina, writing as a profession and newer writers. I also recommend the list of 16 less well known writers from Argentina. Piglia and Aria are the most well known, and Schweblin has appeared on this blog several times. Hebe Uhart is untranslated, but you can read a few stories of her’s in the new A Thousand Forests in One Acorn from Open Letter which came out recently.

En torno a la generación de los 40 años han despuntado también otros escritores: Félix Bruzzone (Buenos Aires, 1976), hijo de desaparecidos víctimas de la dictadura militar que aborda de forma indirecta en sus cuentos el problema de las desapariciones; también sobresale Samanta Schwebling, quien con dos libros de cuentos publicados en 2002 y en 2009 se convirtió en la autora de la que todo el mundo hablaba hace 14 años. Ahora acaba de publicar su primera novela, Distancia de rescate (Random House). Otro nombre y otro título: Julián López y su primera novela, Una muchacha muy bella (Eterna cadencia, 2013), que relata la historia de un niño y su madre, desaparecida en los años 70. Hay muchos más autores y gran diversidad entre ellos. Pero si algo tienen en común es que casi ninguno vive de lo que publica.

A falta de ingresos por derechos de autor, los talleres son un buen recurso para pagar las facturas de luz y agua. Selva Almada, que acudió en su día al taller de Alberto Laiseca, dirige otro taller. Abelardo Castillo, uno de los escritores más consagrados, cuenta con el que quizás sea el taller más antiguo de Argentina. Y suele recibir a los alumnos advirtiéndoles que el taller no sirve para nada. En una entrevista publicada en 2008 en La Nación, Castillo comentaba:

Juan Goytisolo Wins the Cervantes Prize

The Spanish writer Juan Goytisolo has won the Cervantes Prize, the one of the most important prizes in the Spanish language, if not the most. El Pais has the coverage. El confidential has an overview of his best works. From el Pais:

“Cuando me dan un premio siempre sospecho de mí mismo. Cuando me nombran persona non grata sé que tengo razón”, decía ayer Juan Goytisolo (Barcelona, 1931) a EL PAÍS en su casa de Marrakech. Galardonado hoy con el Premio Cervantes, se refería al Premio Nacional de las Letras que le dieron en 2008 y al vaivén de su relación con Almería: “Primero me declararon persona non grata por Campos de Níjar, luego me declararon hijo predilecto en agradecimiento; y luego, persona non grata otra vez por tomar partido por los inmigrantes en El Ejido”.

Goytisolo arrastra últimamente una perforación del tímpano que le produce lo que, sin perder el humor, él llama “eyaculación auricular”. La edad, dice resignado: “Ahora los niños de mi barrio corren a besarme la mano. Cosas de anciano”. Juan Goytisolo compró esta casa, a unos pasos de la plaza de Xemaá-el-Faná, en 1981, cuando nadie quería vivir en la medina. Él había llegado a la ciudad por primera vez en 1976 para estudiar árabe dialectal y allí surgió en 1980 Makbara, una novela escrita en “verso libre narrativo” que mezcla con toda libertad voces, tiempo y espacio, escatología y erotismo.

From El confidential:

Señas de identidad (1966). La publicó en 1966 en México por la censura y llegaría a España una década después. Goytisolo siempre ha considerado esta novela como su obra más madura y supuso una ruptura con el realismo crítico de posguerra que venía cultivando para pasar a la experimentación narrativa. Señas de identidad es la primera parte de una trilogía, que luego continuarían Reivindicación del conde don Julián (México 1970, España 1976) y Juan sin tierra (1975).

Retrata una ácida visión de España protagonizada por Álvaro Mendiola, alguien que, como ha dicho el propio autor, se enfrenta al error de nacer en una época equivocada. Mendiola, el alter ego del escritor, es un exiliado en Francia por su oposición al franquismo que vuelve a reencontrarse con sus raíces cuando retorna a España. Es este intento por recuperar su pasado cuando se encuentra con un marcado desarraigo que le sirve a Goytisolo para hablar del rechazo a España, tan presente en su creación literaria, aunque lo más significativo de esta obra es la ruptura con la tradición realista y la asunción de técnicas de la novela moderna con cambios en los puntos de vista, saltos en el tiempo, el uso de la segunda persona o la mezcla de géneros.

 

Juan Marsé Profiled in El Pais

El Pais has a good profile and interview with the Spanish writer, Juan Marsé. I recently read a little of his work in Thousand Forests in One Acorn which I’ll be reviewing for the Quarterly Conversation. It is particularly pessimistic with what’s happening in Spain and reflects, in many ways, the troubles of the country. He’s an author that I think I should read some more of.

“Tal vez un primer latido, no consciente, está en la imagen de mi abuelo materno haciéndome aviones de papel con hojas de periódico; pero la primera chispa fue la fotografía de seis adolescentes judíos descalzos y desarrapados, sentados en el bordillo de una acera en el gueto de Varsovia”. Esa instantánea provocó otro latigazo en la memoria de Juan Marsé, de la primera posguerra y de cuando niño: “En la calle Camelias, cerca de donde vivía, había un centro de ayuda social donde daban un vaso de leche gratis a los críos; hasta ahí bajaban chavales de las barracas del monte Carmelo, descalzos, tiñosos, con sarna entre los dedos de las manos, y costra en sus cabezas peladas… Eran unas pandillas temibles, unos golfos, pero eran bien libres y yo les envidiaba eso”.

[…]

“Soy bastante pesimista con lo que está pasando; mi sueño es acabar una novela que esté bien; y seguro que lo que ya no sueño es en un buen gobierno para este país”. Aparece el “francotirador fronterizo, la posición idónea del escritor” que, dice, es lo único que puede ser quien es más “un simple narrador y no un intelectual que ejerce como tal”. Cataluña-España: ¿Soberanismo, confederación, independencia? “Estoy harto de eso: un servidor no es nacionalista, ni independentista, ni soberanista, ni españolista, ni catalanista, ni baturrista, ni feminista, ni ciclista, ni lampista, ni golfista, ni saxofonista… ¿Queda claro?”. Y ya más literario, se refugia en una variante de la respuesta que ofrece Stephen Dedalus en el Retrato del artista adolescente de Joyce: “Me estás hablando de nacionalidad, de soberanía, de lengua, de religión. Pues bien, estas son las redes de las que estoy intentando escapar”.

Black Sheep #3 by Fred Noland – A Review

Black Sheep #3 by Fred Noland is another comic I picked up at Short Run comix festival. I actually bought the comic from him, which was pretty typical for the the festival. In addition to his few comics he does illustrations and covers for SF Weekly, amongst others. I picked his books because I liked the art and because he said it was the best one. (He also noted that it had strippers at the end.)

This edition follows Ivan an aspiring writer and a silkscreen printer through two stages of his life, one, when he’s in his early twenties and one in this thirties. In each there he is a frustrated and easy to anger guy who surrounds himself with friends who, let’s be honest, bring this out his self pitting side. The first section is the funnier of the two, since Ivan’s friend is a mid 90’s wigger, and has the memorable line, “You know I think I liked you better as a Grunge Rocker than a wigger.” The humor that comes from a clues white guy claiming he knows African American culture is painfully funny. In the second section, the book turns a little darker as we see Ivan hasn’t advanced too far in life and spends his time with yet another friend that stresses him out. In general, spending time with American losers can bore me, especially if they spend significant time with strippers, but Ivan was interesting enough and his aspirations, no matter how blunted by his lifestyle gave him something redeeming.

Along with this book, Noland was giving out a little compendium of mugshots. The faces are comical as well as are his comments below the face. The bets one: “What’s behind this smug look? Homeboy pissed his pants while getting frisked in an attempt to destroy drug evidence. Obviously didn’t work out but he gets an “E” for effort.”

 

Ablatio Penis by Will Dinski – A Review

I picked up Ablatio Penis by Will Dinski at the Short Run Comix & Arts Festival this November. Ablatio Penis is a graphic novel published by 2D Cloud about the meteoric rise and fall of a political star. When I began reading and it was obvious what the politics of the characters were, I had the feeling that the book would head into well worn territory of conservatives with reprobate ideas getting their just deserts. If you don’t like conservatives that might be a comforting read, but it seldom makes for interesting art. I was pleasantly surprised that Dinski was able to create a story where the politician, as slick and manipulative that he is, has some decency and that decency is used against him in a way that shows he wasn’t as manipulative as it first seemed. The answer to whether he deserved what he got, is, I suppose, dependent on your politics and your sense of justice. Either way the ending was refreshing and leaves several open questions for the reader to argue.

What drew me to the book as I was thumbing through the pages in front of the woman from the publisher, was the art. First the cover of book is dazzling geometry of patriotism and catches your eye. Second, and most importantly, his approach to  drawing the panels felt fresh, light and economical. While he is capable of rich illustrations, he also draws mainly small little unbordered panels that contain just one face and a piece of text to the side, as if it was the demarcation between images. It opens up the narrative to quick cuts between scenes and disconnects the exact way time flows. It also allows for a more fluid story telling, where the text and the drawings are not constrained by the typical genre patterns, but contribute to the overall look.

All in all, this was a good find.

 


Javier Cercas Interviewed About His New Book El impostor

Javier Cercas has a new book out, El impostor, that tells the story of Enric Marco who falsely claimed he’d been a concentration camp survivor. Like his last book, An Anatomy of a Moment, he is using fiction to explore what is non fiction event. El Pais had an interview with him last week.

PREGUNTA. En su libro hay varias referencias a El adversario, de Emmanuel Carrère, que también retrata la vida de un tremendo impostor y la relación con el autor de una novela de no ficción sobre él. ¿Cómo ha dialogado con este libro durante su investigación sobre Marco?

RESPUESTA. Cuando publiqué mi segunda novela, El inquilino, Sergi Pàmies me dijo: “¿Has leído El bigote, de Carrère? Tiene mucho que ver con lo que tú escribes”. Lo leí, y tenía razón. Aunque Carrère y yo escribimos cosas que en el fondo tienen poco que ver, es cierto que existe desde el principio una especie de conexión mental entre ambos. El impostor es muy distinto de El adversario. Enric Marco es el Maradona de la impostura, un crack absoluto. El protagonista de El adversario era un hombre que había engañado a poca gente, mientras que Marco engañó a todo el mundo; además, Marco es lo que somos todos, pero a lo grande. Por otro lado, hay una diferencia muy grande de concepción literaria: Carrère es un gran admirador de Capote y quiere seguir en su senda. No tengo nada que ver con esto. Mi jugada es mucho más literaria que cronística, aunque use recursos de la crónica. Yo creo que tenemos una visión un poco estrecha de la novela, fruto del triunfo avasallador de un modelo muy potente, el del XIX. Es un modelo que concibe la novela, digamos, como una ficción en prosa en la que se cuenta un drama de la forma más rápida y eficaz. Ese modelo está muy bien, ha dado frutos extraordinarios, se siguen haciendo cosas muy buenas con él; pero mi modelo no es ese; o no sólo. El mío quiere recuperar el modelo de Cervantes y de toda la narrativa anterior al XIX. Podría definirse como un cocido, o como un banquete: la virtud máxima de la novela tal y como la acuña Cervantes, o una de sus virtudes, es la pluralidad, la libertad absoluta. Puedes meter cualquier cosa en una novela. Esa es parte de la genialidad de Cervantes. Para él, la novela puede abarcarlo todo: ensayo, crónica, todo. Este libro no es una ficción, pero es una novela, igual que Anatomía de un instante. El impostor es una crónica, sin duda; es historia, por supuesto; es una biografía, es ensayo, es autobiografía. A todo eso le llamo novela, pero sin ficción. ¿Por qué no debía ser ficción? En Anatomía tardé tres años en entender que el libro no debía ser una ficción porque el golpe del 23 de febrero ya era por sí mismo una gran ficción colectiva, y escribir una ficción sobre otra ficción era redundante, literariamente irrelevante; en El impostor ya tenía la lección aprendida, y desde el principio supe que era absurdo escribir una ficción sobre la ficción ambulante que era Enric Marco. Por eso el libro debía ser una novela sin ficción.

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