Andrés Neuman on Julio Cortázar

Andrés Neuman published an excellent article on Julio Cortázar in El Pais this week, one that is worth reading and shows his breath as a writer.

Los cuentos fantásticos de Cortázar han sido aislados en un canon restrictivo que tiende a traicionar la genuina variedad de su poética. Las piezas perfectas (uno de los epítetos más recurrentes en su prosa) al estilo de Continuidad de los parques, escritas durante los años cincuenta y sesenta, han eclipsado una extraordinaria periferia que, contradiciendo la opinión oficial, incluye su obra tardía. Pese a los sobreexplotados artefactos de inversión como Axolotl, muchos de sus cuentos memorables (La autopista del sur, Casa tomada) no condescienden al malabarismo estructural, ni concluyen en sorpresa. En otras palabras, la mayoría de los cuentos de Cortázar operan al margen de la simplificadora ecuación con que suele identificarse su narrativa breve, persiguiendo más bien lo que él alguna vez denominó “mecánicas no investigables”.

Un ejemplo de esas afueras es Queremos tanto a Glenda, del libro homónimo, legible como parábola de la reescritura, pero también de la censura autoritaria; se trata de un excelente cuento político, descargado de lastres panfletarios. Y sobre todo Diario para un cuento, del postrero Deshoras. En este texto final y sin embargo fundacional, Cortázar declara su intención de escribir “todo lo que no es de veras el cuento”, los alrededores de lo narrable: el contorno de un género. Quizá por eso repita la frase “no tiene nada que ver”, a modo de mantra digresivo. Para éxtasis del hermeneuta universitario, en este cuento se cita y traduce, acaso por primera vez en una obra de ficción latinoamericana, un fragmento de Derrida.

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Spanish Short Stories – The Forgotten Greats and the New Voices

El Pais has an excellent article on short story writers from the 20th century and beyond, with special emphasis on the forgotten during the post war and the new young writers. If you are interested in short stories the article is a must. What is fascinating from my own reading and notes of the author is the interest in playing with reality. Despite the oft cited interest in Americans like Carver, there is a definite interest in authors like Poe, Borges and Cortazar.

One could spend a year reading all these books:

Para estar al corriente de los tiempos que se avecinan, Gemma Pellicer y Fernando Valls nos proponen Siglo XXI (Menoscuarto), subtitulado Los nuevos nombres del cuento español actual. Siguiendo la pauta de un libro anterior a cargo de F. Valls y J. A. Masoliver, Los cuentos que cuentan (1998) (con el que este reciente volumen dialoga), se recoge aquí también una breve reflexión sobre el género firmada por cada uno de los autores escogidos. Sin ánimo de entrar a debatir algunas de las afirmaciones vertidas en la presentación del volumen ni matizar el tono de regusto canonizante que preside esta gavilla de relatos, sí quiero apuntar un par de cuestiones. Al margen de la fecha de publicación de los relatos aquí reunidos (todos posteriores a 2000, en efecto), a menos que admitamos que el siglo XXI empezó en 1989, aproximadamente la mitad de estos “nuevos nombres” pertenece al último tramo del XX, no sólo por haber empezado a publicar a principios de los noventa sino por su específica filiación literaria; en este sentido, faltan autores incontestables. Por eso del subtítulo me sobra el “los” y cuestiono la pretendida novedad, aunque es cierto que la nómina de autores de trayectoria más breve y reciente está más equilibrada, destacando la justa y merecida presencia de escritoras como Berta Vias Mahou, Elvira Navarro, Berta Marsé o Cristina Grande.

Esta última publica Agua quieta (Vagamundos): 36 narraciones próximas a la intensidad y el lirismo de la prosa poética, que apuntan el latido cotidiano del presente al modo diarístico (una breve escapada a Escocia o la lectura sosegada de la vida de Chéjov según Natalia Ginsburg), o se desplazan en el tiempo evocando historias de familia y los juegos y paisajes de la niñez.

Al modo de novela de formación o aprendizaje podría leerse Conozco un atajo que te llevará al infierno (e.d.a. libros), del valenciano Pepe Cervera: dieciocho estampas que atraviesan la adolescencia, juventud y primera madurez de Andrés Tangen, de las cuales en Siglo XXI se recoge la penúltima, ‘Como un hombre que sobrevuela el mar’.

Una de las autoras-revelación incluida en Siglo XXI es Patricia Esteban Erlés, que publica su tercer libro de relatos, Azul oscuro (Páginas de Espuma), cuentos de un gran despliegue imaginativo en los que la realidad o la vida cotidiana queda alterada por la irrupción de un elemento extraño, de un acontecimiento tan inesperado como incomprensible o de un comportamiento ingobernable. Algunos textos alcanzan grados de condensación casi poéticos y por lo general ocultan más de lo que dicen, con finales abiertos, tan inquietantes como sugestivos, o un cierre sorpresivo en el mejor estilo de Poe. Destacaría el que da título al libro, ‘Azul ruso’ -donde encontramos a la nueva Circe Emma Zunz, que “fue convirtiendo en gatos a todos los hombres que cruzaron la puerta del viejo edificio con aires de teatro cerrado donde vivía”- y ‘La chica del UHF’ -protagonizado por Antonio Puñales, un “técnico en pompas fúnebres” que se desvive por crear amor y belleza allí donde dominan el horror o la avaricia.

The Best Short Stories of the 20th Century-the View from Spain

El Pais had a brief take on some of the best short stories of the 20th Century. It is a very anglophone list, but interesting as a view from the other side of the Atlantic.

Raymond Carver
Cathedral (1983)
James Joyce
The Dead (1914)
Henry James
The Beast in the Jungle (1903)
Juan Rulfo
No oyes ladrar a los perros (1953)
Julio Cortázar
Graffiti (1981)
Ramón del Valle-Inclán
El miedo (1902)
Truman Capote
Deslumbramiento (1982)
Jorge Luis Borges
El espejo y la máscara (1975)
J. D. Salinger
The Laughing Man (1953)
Francis Scott Fitzgerald
Return to Babilonia (1929)
Ingeborg Bachmann
Problems, Problems (1972)
Katherine Mansfield
The Fly (1922)
Ring Lardner
Champion (1924)
Medardo Fraile
The Album (1959)
Flannery O’Connor
A Good Man Is Hard to Find (1955)
Katherine Mansfield
In the Bay(1921)

Félix J Palma’s English Debut and New Short Story Collection

Last month Spanish novelist and short story writer Félix J Palma published a new book of short stories, The Smallest Show in the World (El menor espectáculo del mundo). In it he mixes the fantastic with the comic to explore “human relations, most of all those of love, are microcosms inhabited only by those who are living it” (relaciones humanas, sobre todo las amorosas, son microcosmos habitados únicamente por los protagonistas de la historia.  Revista de Letras Spanish only.) He treats the subject with humor and his use of the fantastic sounds interesting. In one story, a character doubles every time he has to make a decision (via Spanish only) . Instead of the Garden of Forking Paths, the character becomes the path, turning the Borges classic on its head. As Palma notes in an interview at Canal-l (Spanish only) many Spanish short story authors follow one of two paths, either those of Borges, Cortizar, and other Latin American authors who tended towards the fantastic, or those of Americans like Raymond Carver. He, by his own accounting, is in the first camp. While I’m not sure if he is one of Spain’s best short story writers as the Revista de Letras article says, I am sufficiently intrigued to get a copy of his book.

For those of you who can only read English, his successful novel The Map of Time will be coming out in English sometime this year. I don’t know much about it and from the description Publisher’s Weekly gave I’m not sure if I should be afraid or hope for something interesting. Given that it got a six figure deal, I’m a little leery.

From Publisher’s Weekly

Johanna Castillo at Atria won an auction for Felix J. Palma’sThe Map of Time via Thomas Colchie, who sold North American rights for six figures (in collaboration with Palma’s principal agent, Antonia Kerrigan, on behalf of Algaida in Spain). Set in Victorian London with characters real and imagined, Palma’s English-language debut features three intertwined plots, in which H.G. Wells is called upon to investigate incidents of time travel and save the lives of an aristocrat in love with a murdered prostitute from the past, a woman attempting to flee the strictures of society by searching for her lover somewhere in the future and Wells’s own wife, who may have become a pawn in a plot to murder him as well as Henry James and Bram Stoker. The book was just published in Spain.

Julio Cortazar Letters During Hopscotch Period To Be Published in Spain

El Pais notes that the letters of Julio Cortazar written while he was writing Hopscotch will be published in July in Spain. The letters were found amongst a collection of unpublished works last year. In addition to the letters of Cortazar, the letters of his friend and corespondent Eduardo Jonquières will be included, giving a detailed account of this time of his writing career. The almost weekly letters given an excellent insight into the writer as he worked on most important work, and, I’m sure, will be an important book for Cortazar fans.

These letters are “the almost weekly chronicle of Cortazar’s time in Europe.” In them is “the humor, that blessed prose, that capacity for observation and that culture that defined the best of Cortazar.” He writes to Jonquieres “about his poverty,” but this wasn’t an obsession, nor an interruption in the search for the beauty (music, painting) that he reveled in. Carles Alvarez Garriga says tht Cortazar “the only thing he lacked were the indispensables for living: a table, a seat to read in, and most important, time to stroll through the city, go to museums, listen to music…” And it would always be this way. Bernardez explained to Julio Ortega and the audience while at the Casa de America that Cortazar was solitary and stayed in his home while his wife enjoyed Paris; and even when he went out, on returning Julio would say to him, “tell me just a little bit…”

From the little bits he was making Hopscotch which was born in the the world of silence that now remains in the letters to Jonquieres.

Esas cartas son “la crónica casi semanal de la instalación de Cortázar en Europa”; ahí están “el humor, esa felicidad de la prosa, esa capacidad de observación y esa cultura que define al mejor Cortázar”. Escribe a los Jonquières “sobre su penuria económica”, pero esa no era una obsesión, ni una interrupción de la búsqueda de una belleza (música, pintura) que le emborrachó. Carles Álvarez Garriga dice que a Cortázar “sólo le hacía falta lo imprescindible para vivir: una mesa, una silla donde leer, y sobre todo tiempo para pasear, ir a museos, escuchar música…”. Y así sería siempre. Bernárdez le contó en la Casa de América a Julio Ortega (y al público) que Cortázar era un solitario que se quedaba en casa mientras ella callejeaba por París; e incluso cuando él mismo hacía esas excursiones, al volver Julio le decía: “Contame algunas cositas…”.

De esas “cositas” se fue haciendo Rayuela, que nació en un mundo en silencio del que ahora quedan las cartas a los Jonquières.