Running an All Short Story Press in Spain: an Interview with Juan Casamayor at Revista Ñ

Revista Ñ has a good interview with Juan Casamayor, the editor of Páginas de Espuma an all short story press in Spain. I think it is is a great press and I’m still amazed it exists (and Menos Cuarto for the mater). I don’t know of any all short story presses in English. Please let me know if there are any. He is a dedicated fan of the short story even when publishers don’t support them enough and makes the market week. He does have a point, that if more publishers published short stories there would be a better market for all short stories. (via Moleskine)

-Se suele decir que el cuento no se vende, que no es negocio, que la gente busca novelas. ¿Cuánto hay de mito y de verdad en esta afirmación? 
-Cuando empezamos, se nos dijo y repitió que “el cuento no vende, el cuento no vende”. Trece años después, casi 250 títulos después, contestamos con ironía que “vivimos del cuento”. La existencia de una editorial como la nuestra demuestra que era posible levantar una editorial independiente cuya línea de ficción sólo incluye cuento. Que el cuento vende menos que la novela, por supuesto. No obstante, la decisión y la voluntad de comercializar el cuento en el mercado por parte de los editores ha sido mínima o nula. El cuento como trampolín, como descanso de novelista, como cláusula de contrato. Sinceramente, creo que esto está cambiando, aunque sea despacio. Nosotros hemos logrado diseñar un catálogo que se comunica entre sí, con autores, cuya obra posee gran número de lectores, y otros que están definiendo su público. La experiencia, por lo tanto, no puede ser más positiva. No puedo dejar de decir que nuestra labor con el cuento es la que ha dado a nuestra editorial su viabilidad y su visibilidad.

-Pero, ¿por qué cree que el cuento, específicamente, es menos buscado por los lectores?
-¿Le puedo dar la vuelta a esa pregunta? ¿Por qué el cuento específicamente es menos ofrecido por los editores? Esa sin duda es una de las causas, si no la más sobresaliente. No veo ninguna razón literaria para justificar por qué el lector se decide por uno u otro género. El mecanismo editorial está orientado por sus políticas hacia la novela y esto crea en el público lector una reacción de consumo y gusto. Las editoriales apuestan su comercialización, su distribución, su promoción a la novela y esto ha dejado, engañosamente, en otro plano al cuento. Porque el cuento vende. Ahí están todos esos grandes long sellers, ahí están algunas sorpresas editoriales, o, por qué no, un proyecto como Páginas de Espuma, que casi es testimonio de la existencia de un lector que va aumentando.

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